Foto: Pedro Kochen

Pedro Cervantes (1933)

Escultura

Nació el 2 de octubre de 1933 en la ciudad de México. Estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas en la Academia de San Carlos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), bajo la cátedra de Ignacio Asúnsolo, Luis Ortiz Monasterio y Germán Cueto.

 

A los siete años de edad, motivado por el deseo de tener un caballo, dio forma a su primera escultura. Comenzó abocándose en el dibujo para indagas la cerámica y profundizar en “el trabajo en los metales” y la escultura. Por su estrecha amistad con David Alfaro Siqueiros, se interesó por los “murales escultóricos”, lo que le llevó a familiarizarse con técnicas como la piroxilina y el acrílico. Posteriormente, realizó murales escultóricos con la aplicación de objetos y materiales varios.

 

En 1958, las Galerías Excélsior presentaron su primera exposición individual, “Cerámicas y Terracotas Policromadas”. Una exposición del escultor colombiano Rodrigo Arenas Betancourt, con sus piezas de hierro soldado y policromado, lo impactó profundamente y determinó su iniciación en el trabajo de los metales.

 

En una experiencia pionera de arte conceptual, realizó la exhibición de su Gallo de Pelea (1960), que consistió en deambular una escultura por el Centro Histórico de la Ciudad de México; fue registrada en un ensayo fotográfico por Nacho López y más tarde comentada por Raquel Tibol como “la primera actividad conceptual de México”.

 

En 1966, su obra monumental Máquina del espacio, marcó el inicio de su trabajo con elementos industriales, incorporando el hierro forjado y soldado, chatarra, acero inoxidable y madera.

 

Ha realizado varias exposiciones individuales y colectivas en México, en importantes espacios culturales de diversos países del continente americano,  así como en Francia y Japón. Destaca una muestra individual en el Palacio de Bellas Artes de Venezuela. Su producción monumental se encuentra dispersa en la ciudad de México y en varios estados de la República. Hay colecciones de piezas del autor en México, Estados Unidos, Panamá, Venezuela, Inglaterra, Francia y Japón.

 

Algunas de sus más famosas esculturas son Sirena y Astronauta, El hombre y la pesca y El Águila y la Serpiente.

 

Recibió el reconocimiento “Salón de Artistas Jóvenes” por su obra Escultura (1965), el premio “Elías Sourasky” por su escultura Ícaro (1968), la Mención Honorífica en la Feria de la Plata de Taxco, Guerrero (1969),  el premio del “Salón de la Plástica Mexicana” por Epicicloide (1972) y el premio Presidente Nobutaka Shikinai de Japón. Ha sido distinguido para participar como jurado en premios, entre ls que destaca el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2008. Perteneció al Sistema Nacional de Creadores (FONCA) y es miembro de la Academia Mexicana de las Artes.