Matthias Goeritz (1915-1990)

Escultura

Nace en Danzig, Alemania –hoy Gdańsk, Polonia–, el 4 de abril de 1915, y muere en la Ciudad de México, el 4 de agosto de 1990. Fue arquitecto, escultor, pintor, poeta e historiador del arte, considerado el impulsor de la "arquitectura emocional", y uno de los protagonistas de la modernización plástica mexicana.

 

Abandona Alemania en 1936, tras la implantación del nacionalsocialismo, y viaja por Europa y el norte de África. Vive en Marruecos en 1941 y Granada en 1945, fundando la Escuela de Altamira, en Santillana del Mar. En 1949 es invitado como maestro a la Escuela de Arquitectura de Guadalajara por el rector de la misma. Tres años después, se establecería finalmente en la Ciudad de México.

 

Pasados cinco años, es contratado por la Universidad Nacional Autónoma de México para dirigir un Taller de Educación Visual, y más tarde la Universidad Iberoamericana le encomienda la creación de la Escuela de Artes Plásticas. Desde entonces su influencia fue notable en la plástica contemporánea.

 

Comenzaba la apertura de México hacia la modernidad, y gracias a él se exponía por primera vez la obra de Paul Klee y Henry Moore. Es ahora cuando Goeritz alterna la pintura con la escultura, que se convierte en el fundamento de su creación. En este campo evoluciona desde el expresionismo a la abstracción. Algunos ejemplos notables de este periodo son La mujer de cinco caras, 1950; Animales heridos, 1951; La serpiente, 1953.

 

A partir de la creación del Museo Experimental El Eco, desarrolla lo que llama la "arquitectura emocional", que se caracteriza por la utilización de un diseño limpio. Al lado del arquitecto Luis Barragán y el pintor Jesús Reyes Ferreira, construye en 1958 las torres de Satélite, ícono de la nueva Ciudad Satélite.

 

En los años que preceden a las olimpiadas y en colaboración con el arquitecto Luis Barragán, construye las torres de Satélite, realiza los vitrales de la Iglesia de San Lorenzo en la Ciudad de México y de Santiago de Tlatelolco. Colaboraría también con el arquitecto Ricardo Legorreta para las Torres de Automex, y luego en los murales del hotel Camino Real.

 

Para los Juegos Olímpicos de 1968 levantó La Osa Mayor y dirigió el proyecto de la Ruta de la Amistad, con el apoyo del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez. Este corredor juntó 19 obras escultóricas de gran tamaño construidas por artistas de los cinco continentes.

 

En 1975 funda el grupo Cadigoguse con Germán Cabrera, J. L. Díaz, Sebastián y Ángela Gurría, con los que lleva a cabo cinco plazas escultóricas en Villahermosa.

 

Con la intención de integrar el arte y la naturaleza participa en otro proyecto colectivo: el espacio escultórico de la UNAM; contando ahora con la colaboración de los escultores Hersúa, Sebastián, Augusto Escobedo, Manuel Felguérez y Federico Silva. A esta obra seguirían también en la ciudad de México, los Prismas incrustados y la Corona de Bambi, obra en la que crea ilusiones ópticas.

 

De toda su obra arquitectónica quizás la más compleja e interesante, como califica el propio artista, sea El laberinto (1980), edificio carente de ventanas, de gran fortaleza y cuya luz se introduce a través de amplias terrazas.

 

Si en pintura está influenciado por el expresionismo alemán, en escultura y arquitectura desarrolla un estilo marcado por la pureza de diseño y la integración plástica espacial, como medio de elevar el nivel espiritual de la sociedad.