Foto: Paulina Lavista

Francisco Moreno Capdevila (1926-1995)

Gráfica

 

 

 

Francisco Moreno Capdevila nació en 1926 en Barcelona, España. Muere en la Ciudad de México en mayo de 1995, a los 69 años de edad. Al llegar a nuestro país a la edad de 13 años como refugiado político, adoptó la nacionalidad mexicana.

 

Fue discípulo de Carlos Alvarado Lang en la Escuela de Artes del Libro, y de 1958 a 1979 fue profesor titular de la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM.

 

Su obra abarca pintura, grabado, mural, dibujo y diseño gráfico. Se hizo acreedor a 11 premios y menciones honoríficas, entre las que destacan el Primer Premio de Grabado del Salón Nacional de Grabado, INBA, en 1955, el Primer Premio de Adquisición de Pintura del Salón de la Plástica Mexicana, INBA, en 1962 y 1967, y la Medalla de Oro de la Tercera Bienal Internacional de Gráfica de Arte de Florencia, Italia, en 1972.Su quehacer plástico fue muy completo, sin resquicios ni huecos; sus propuestas son muy sólidas técnica y conceptualmente. Además, se nutre de sus vivencias desde que llega a México.

 

Además de haber sido un estupendo grabador, Capdevila también fue un brillante pintor y muralista. Tomó sus oficios con la seriedad que lo caracterizaba y realizó murales que nos han dejado una honda huella y aprendizaje.

 

Pero definitivamente en donde el Maestro Capdevila se sentía muy a gusto y podía proyectar mejor sus más profundas inquietudes fue en la gráfica. El grabado para él ya no tenía secretos, ha experimentado en todas las técnicas: la litografía, la xilografía, la serigrafía, pero es en el grabado en hueco, en aguafuertes, barnices blandos, buril, aguatintas y últimamente el fotograbado combinado con las técnicas tradicionales en donde aporta a este arte algo más que simples experimentos.

 

Al respecto la historiadora y crítica de arte Raquel Tibol señala:

Con puntería realista, mirando a un aquí y ahora, Moreno Capdevila seleccionó un repertorio visual de signos capaces de expresar ideas cuya universalidad no anulara un sentido contingente, inserto en la actual circunstancia histórica. No es él quien ha descubierto el tema del trabajo para la imagen artística, pero su maestría y su capacidad intelectual lo han llevado a un tratamiento de representación que inducen a la consideración crítica. Sus composiciones expresan u propósito social: que el hombre produzca objetos para un mundo que lo enaltezca y lo dignifique, en un proceso de renovación en innovación constante. Capdevila sabía que el hombre debe construir para construirse, para poder proyectar y perfeccionar sus fuerzas esenciales.

 

En 1979 se jubiló como profesor de la ENAP, donde dedicó gran parte de su vida a la enseñanza y de manera directa ayudó a conformar muchas generaciones de grabadores. En 1987 expuso en las salas del Palacio de Bellas Artes una obra retrospectiva.