Foto: Rogelio Cuéllar

Ángela Gurría (1929)

Escultura

 

Premio Nacional

 

 

Es oriunda de la Ciudad de México. Se dedicó a la escultura primero en forma autodidacta y después fue alumna de los maestros Germán Cueto, Mario Zamora y Abraham González. En su trayectoria ha pasado de una tendencia realista simbólica a casi un abstraccionismo.

 

Estudió letras españolas por la UNAM e inicia su vida como escultora en 1951. En 1967 obtuvo el primer premio en la categoría “Escultura integrada a la Arquitectura” de la Tercera Bienal de Escultura. Es la primera mujer en ser miembro de número de la Academia de Artes, desde 1973. En 1980 se le otorga la Medalla de Oro de la Academia del Arte del Lavoro de Italia. Entre sus obras se encuentran: Estación 1, Señal, que forma parte de la Ruta de la Amistad creada con motivo de la Olimpiada Cultural México 68; Juguetes populares en el Paseo Tollocan, Toluca (1973); Homenaje a Benito Juárez en el edificio de la Naciones Unidas, Nueva York (1973); México, homenaje al mestizaje, Tijuana, B.C. (1974); Monumento al trabajador del drenaje profundo (1974); Monumento a la ceiba (1977); los vitrales escultóricos del Nuevo Santuario de Guadalupe en Monterrey, Nuevo León (1978-1981); Espiral Serfin, México (1980); El corazón mágico de Cutzamala (1987), Tzompantli, Centro Nacional de las Artes, México (1993) y Espiral, Bogotá, Colombia (1994), entre otras.

 

Sobre ella y su obra se han escrito numerosos artículos en periódicos, revistas y varios libros. Destacan los críticos Justino Fernández, Fernando Gamboa, Lily Kassner, Miriam Kaiser, Xavier Moyssén, Ida Rodríguez Prampolini, Marta Traba y el escritor Rubén Bonifaz Nuño, entre otros.

 

En 2010 recibe un Homenaje Nacional en el Palacio de Bellas Artes en reconocimiento a su labor artística que abarca más de 50 años.

 

En diciembre de 2013 es galardonada con el Premio Nacional de Artes y Ciencias en el área de Bellas Artes.